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miércoles, 29 de octubre de 2008

la razón.-

Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón Y si tienen razón... No es el estribillo de una canción ni la respuesta a la pregunta segura de un examen. No es la combinación ganadora de un concurso ni tampoco la solución a todos los problemas. Son las palabras que se graban en la mente, que se tatuan en el cuello y que se atraviesan en el estómago. Es la fórmula exacta que destroza lentamente un cuerpo sin coraza. Son clavos ardiendo que se sujetan al sólido. Lo van deshaciendo muy despacio. Desgastan el cuerpo, lo dañan. No lo matan directamente. La tortura es lenta y el placer que esto les supone es más satisfactorio que un gran logro. Es tal el efecto de esta frase que sentencia antes de que la mente del cuerpo pueda pensar. No hay cabida para las objeciones. Definitivamente, tienen razón.

La razón no es un cualquiera. Es poder. Es avanzar o retroceder. Sonreír o llorar. Seguir o parar. No es incompatible con el sentimiento pero cuando los dos entran en guerra, Razón es el león y Sentimiento la gacela que se intenta imponer pero tan sólo es eso, un mero intento. El león siempre acaba con la gacela. Pero lo peor es que la razón no se controla. Se adquiere. Y ellos la han adquirido pero ella daría mucho para controlarla.

Definitivamente, tienen razón*

miércoles, 3 de septiembre de 2008

la isla de mim.-

Te escribo desde la isla, desde la isla de mim*. Será un nuevo rincón que te enseñaré. La lista de lugares conocidos pero por conocer empieza a ser extensa, así que empieza a fijar fechas. Acompáñame. Viaja conmigo. Así no te echaré de menos. Así sabré qué te ocurre y hablaremos largo y tendido en las terrazas de los pisos viendo caer el día. Ven conmigo a cualquier sitio y ahórrame que te eche de menos. No quería conexión con el mundo real, pero el mundo virtual se me permite si es para sentirme más cerca de ti. No hablemos, es mejor. Ya te lo dije una vez, sólo escríbeme. Tras una noche de binomi0 convertido en trí0 perfect0, och0 días lejos, por mucho que sea un och0, son difíciles. Mientras escribo sonrío y, como te puedes imaginar, me siento estúpida. Pero me da igual porque tengo la corazonada de que cuando lo leas tú también sonreirás. Entonces seremos dos estúpidos mirando una pantalla que nos transporta a lo mejor de nosotros y nos muestra una porción del otro. En un pasado era desde el pesimismo de mim, hoy es desde la isla de mim y mañana, mañana no sé desde dónde será, pero siempre habrá mim. Así que espero encontrar a mi dibujante al otro lado, leyendo todo lo que mim escriba, desde algún lugar perdido.

paraules des de ses illes*

lunes, 5 de mayo de 2008

el retorno.-

Hay algo peor que el fin de una historia; la repetición. Vuelven las noches, que dan cobijo a los cobardes. Vuelven los llantos sin motivos, que acompañan las noches tristes. Vuelven las largas horas, que dibujan la imposibilidad de un sueño. El anhelo de aquello que parece accesible, pero que cada vez se aleja un poco más. El corazón roto vuelve a ser protagonista de la historia, la misma historia que se repite. El corazón lastimado y quebrantado tiene una sola misión que cumplir; recoger todos los pedazos en los que se ha vuelto a romper.

Pero, ¿por qué otra vez? Vida, no me ofrezcas nada que luego me vas a quitar. ¿Por qué lo haces? A lo mejor es sólo para sentirte bien contigo misma y no parecer un monstruo. Podrías repartir y no quedarte sólo conmigo. Te gusta verme sufrir. Aunque la gente diga que soy fuerte, no le hagas caso. Ya no tengo más aguante, no tengo más fuerzas. Creo que, a estas alturas de vida, he gastado más de las que tenía. Por lo tanto, como es de suponer, sigo estando enfadada contigo, vida.

Volver a perder*

sábado, 3 de mayo de 2008

lecciones.-

Carezco de inspiración y no tengo motivo al que aferrarme. He perdido algo que quería poseer, pero no fue mío nunca. Ese es el error que cometí. Pensar que podía conseguir algo. Qué ingenua. El mundo ofreciéndome algo; imposible. Hoy, mientras veía una misma película por enésima vez, he pensado en todo lo que he vivido hasta el momento, desde aquel siete de agosto. He hecho balance y he descubierto que soy alguien insignificante, que durante largo tiempo fui objetivo principal para ridiculizar y que consiguieron destruir mi persona. Y ahora, mientras se cierna la noche sobre todos nosotros, he decidido no volver a querer hasta dentro de mucho tiempo. No quiero más daños, no quiero más épocas malas, no quiero darme cuenta de que siempre pierdo. En todas las batallas, pierdo. Y cuando me llegue la gran guerra, sé que también perderé. Releo las líneas que he escrito hasta ahora... he decidido no volver a querer. Muchas personas, conocidas pero a quien les concedo el grato regalo del anonimato, no saben querer; pero tienen algo. Por eso, hoy me iré a dormir y no despertaré hasta que aprenda a querer de otra manera. Superficial, como algunos; tímidamente, como otros... pero no de verdad, como yo.

Adiós a quien nunca ha llegado*

sábado, 22 de marzo de 2008

nota.-

Disculpen mi ausencia por estos lares. La desconexión de todo mi mundo era una necesidad inminente que he llevado a cabo durante esta semana. El cambio de aires y las nuevas situaciones han aportado inspiración a mis textos. Por eso, aunque no concuerden con la fecha real, los próximos escritos pertenecen a estos cinco días. Vuelvo a las andadas, y con ellas el deseo y la necesidad de escribir.

Cuando la lectura se convierte en placer*

domingo, 10 de febrero de 2008

ignorancia.-

Cada día consigues que me sienta un poco más insignificante que ayer. Consigues romper algo que aún permanecía unido en mi interior. Me anulas de tu mundo para que me pudra en el mío. Sigues tu vida sin pensar en mí, pero me arruinas la mía. Odio lo que un día nos unió porque fue lo mismo que nos separó. He decidido empezar a borrarte de un mundo en el que hace meses que no tendrías que tener cabida. Estoy harta de que seas un cobarde y nunca des la cara. De tus comentarios irónicos. Estoy cansada de que me conviertas en un ser inferior. Quiero que me enseñes a olvidar tan rápido como lo hiciste tú. A ser ignorante. Quiero demostrarte que hiciste demasiado daño, un daño que no reconoces ni intentas curar. Quiero que dejes de ser alguien en mi vida para que, durante cierta época, seas tan sólo un perfecto desconocido al que pueda ignorar. Intentaré poner un punto y final a lo que consideraré, por siempre jamás, mi más bella historia.

Quiero que dejes de ser el culpable de mis sueños para convertirte en el protagonista de mis pesadillas.

Hoy no existe inspiración, tan sólo ignorancia*

miércoles, 26 de diciembre de 2007

deplorable.-

Hace tiempo empezásteis a delinear lo que iba a ser vuestra historia perfecta. Hace meses habéis empezado a plasmar todo aquello que, aún existiendo yo, os daba alas para seguir adelante. Hoy te he visto y estabas a mi lado, pero te he sentido más lejos que nunca. Me molesta tu ignorancia y arrogancia. Odio que hagas ese recorrido. Me enoja que estés con ella. Sin embargo, lo que más me duele es la decepción. Me has decepcionado y aún no te has dado ni cuenta. Me has humillado y no eres consciente. Me has atormentado y aún no lo sabes. Pero lo que tengo clavado es que me hayas decepcionado.

Dejé de ser protagonista de una historia perfecta para ser actriz secundaria y olvidada de la misma historia, pero protagonizada por otra. Y ahora compagino el trabajo para poder ser actriz secundaria y antagonista de un cómic.

Siento haber derramado el bote de tinta sobre las páginas dibujadas hasta ahora. Las he colgado para que se sequen. Pero tengo miedo de que se pierda todo aquello que dibujaste. Sería difícil volver a empezarlo todo, otra vez. Cada gota de tinta lleva plasmado un grano de decepción. Y sé que es lo que más duele.

Y o: dícese de persona deplorable*

lunes, 10 de diciembre de 2007

cuando.-

Cuando el amor sea algo efímero; despiértenme.
Cuando sea capaz de odiar; díganme que me duerma.
Cuando el mundo deje de ser mundo, vengan a buscarme.
Cuando pueda irme porque nada me ata; provéanme de un billete, pero sin viaje de vuelta.
Cuando pueda volver a soñar; déjenme tal y como esté.
Cuando todo se vuelva aún peor de lo que está; acólchenme como si de una criatura se tratara.
Cuando mis deseos dejen de ser imposibles; avísenme para saber que entonces puedo empezar a soñar.
Cuando me esté descolgando de esto que vosotros llamáis mundo; socórranme de mi más hondo agujero.
Cuando te quiera mirar a la cara; prohíbanmelo, no te lo mereces. Y no se trata del villano.
Cuando algo bueno me ocurra, pellízquenme para saber que no es otro sueño del que no quiero despertar.
Cuando me queráis llamar cobarde; no tendréis que venirme a buscar porque estaré justo delante vuestro para oíros.
Cuando algo roce la perfección; grábenlo.

Y ahora, permítanme que invierne, como si de una bestia se tratara...

martes, 20 de noviembre de 2007

vuélvete.-

En tu nuevo camino busca pequeños pedacitos de decepciones. Minúsculos trocitos de desilusiones. Míseras particiones de fraudes. No están sobre la alfombra verde que hoy recorres, con zapatos lustrados y porte caballeroso. Todos ellos están echados sobre el más gris asfalto, escondidos bajo la perfección de tu momento, para llevarte a la imperfección de aquella historia. Pasarás por encima de todos ellos sin percatarte de su existencia. Aquel día en que decidas levantar una punta de la alfombra, tan sólo por curiosidad, descubrirás un camino hecho, realmente, a tu medida. Los pequeños pedacitos de decepciones serán pequeños pedacitos de alegrías; minúsculos trocitos de desilusiones se convertirán en minúsculos trocitos de sueños; míseras particiones de fraudes renacerán en míseras particiones de sinceridad.

Se seguirá esperando este día como si verdaderamente fuese a ocurrir que algún día caminarás sobre tus pasos para retomar lo que dejaste.

Todas las alfombras tienen un cabo... y un fin*

sábado, 20 de octubre de 2007

Descubrió su lugar en el mundo. Lejos de ti, lejos de ti y lejos de ti; pero no de ti . Su lugar no sigue siendo el mismo, pero sigue estando cerca de ti.


Y no le me importa.

Ayer me lo contó todo...









martes, 16 de octubre de 2007

¿Te acuerdas?

Se levantaba temprano, se vestía, cogía el bolso y la carpeta. Abría con llave porque aún no había salido nadie. Puntual, esperaba que llegase, observando el final de la calle para localizar el coche. Veía el intermitente de la izquierda y sabía que ya llegaba. La mayoría de veces aún era oscuro, pero eso no importaba. El día empezaba perfecto; siempre que empezaba de aquella manera.

Un viaje directo a la capital, sin encontrar tráfico, entrando a Barcelona por la ronda. Había veces que no hablaban, un bon dia, un beso... pero siempre la compañía. No le gustaba saber que ya llegaban al primer destino. Odiaba vivir tan cerca porque el viaje siempre se le hacía corto. Aparcar justo delante de un contendor, mirar al chófer de cada día y los primeros alumnos que iban para la universidad.

Que vagi bé. T'estimo. Per la nit et trucu.

Un segundo trayecto; sin compañía, caras desconocidas y el mismo conductor de siempre. Pero le encantaba empezar el día de aquella manera.

Pero mañana irá en transporte público. Ya no existen mañanas como aquellas, ya no existe...

domingo, 14 de octubre de 2007

La pieza

Intentó volver a formar parte de un mundo que ya no era para él. No poseía la pieza clave.

Aquel retorno representaba el asentamiento definitivo en una realidad que no quería acabar de afrontar. Parecía que nada hubiese cambiado, pero no era así. En realidad, ya nada era los mismo. No poseía la pieza clave.

Prescindía de algo muy cercano a él, no; estaba aprendiendo a prescindir de algo que, hasta el momento, había sido muy cercano a él. Jamás le había costado tanto conseguir algo. No obstante, aún no lo ha conseguido. No poseía la pieza clave.

Las ilusiones se rompían, la esperanza se diluía entre mil y una frustraciones. Poco a poco se dio cuenta de la necesidad que tenía de encontrar su lugar... en un nuevo mundo, donde no importase no poseer aquella pieza clave.



Y sigue mi diálogo*

sábado, 13 de octubre de 2007

el país de nunca jamás

Ayer volvió a pensar en su Nunca Jamás.
En aquellos niños convencidos de que serán como Peter Pan.
En aquellas jóvenes que sólo podrán ser como Wendy.
En aquellos niños perdidos.

Ayer volvió a pensar que sólo hay que creer.

Y ayer, decidió que sería moderadamente feliz.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Cuando uno está verdaderamente triste, son agradables las puestas de sol.
Saint Exupéry.

No estaba triste, simplemente añorada. Cada mañana, cuando empezaba a amanaecer, abría la ventana y observaba, con deleite, la unión imposible del cielo y el mar. Cogía la casaca blanca, se la ponía por encima y recorría la pasarela que unía su casita con la playa. A veces, se sentaba en una roca y leía durante largo rato. Otras, en cambio, escribía todo aquello que paseaba por su cabeza. Pero lo que más le gustaba era mirar atentamente aquella delgada línea que separaba sus dos mundos. Aprendió a no enfadarse, pero sabía que aquello nunca lo superaría.

Todas las mañanas que podía, transcurrían de la misma manera; ella, el mar, el cielo y su recuerdo. Parecía como si todo se detuviese, no existía nada más. Y a ella le encantaba esa sensación. Allí, sola, entre mil gotas de agua y granos de arena, pensaba. Por supuesto, en todo lo que habían vivido, pero también en todo lo que les quedaba por ver... pero ahora solo estaba ella.

Avanzaba el día y, con impaciencia, esperaba el momento que más le gustaba; aquella puesta de sol. Lentamente descendía, iba menguando, perdía brillo; pero todo se tornaba de una gran calidez. Y finalmente, llegaba aquel abrazo donde el mar, cielo y sol eran uno.




De cada viaje, es imprescindible inmortalizar las puestas de sol.
De África, es una obligación.