miércoles, 21 de noviembre de 2007

gajos de una media naranja.-

Creo que si te hubiese buscado jamás te habría encontrado. Sin embargo, las prisas de última hora, mi nota inferior a la deseada, las amistades de una madre y alguna que otra coincidencia hicieron posible que conociese a una persona entrañable. Sé que estudiábamos juntas pero eras un año mayor y esa esfera aún no me atrevía a cruzarla. Siempre hablaban bien de ti y tenía ganas de conocerte, pero siempre pensé que no nos llegaríamos a cruzar nunca. Pero había algo que quiso que nos uniéramos en un primer momento para acabar siendo fieles confidentes un poco más tarde.

Recuerdo el primer día que íbamos juntas; con miedo a no tener conversación, a tener que vivir una situación violenta... Todo era muy raro y estaba realmente desconcertada. Tal vez las esperas en la parada del 60, tenemos una queja pendiente a CQC; los viajes en la hispano; la única cara conocida de la universidad o simplemente tu manera de ser, hicieron que tuviese cada día más ganas de conocerte mejor.

Hoy estaba en casa y no había nadie. Estaba sola. Y me ha dado por pensar. Nunca me propuse encontrar mi media naranja, pero te puedo asegurar que hoy, sin querer encontrarla, me he dado cuenta de que estaba más cerca de lo que yo pensaba. Realmente somos muy parecidas, vemos el mundo de manera similar, somos como queremos ser, queremos a alguien con todo el corazón; pese a todo. Y sobre todo, tenemos que mirar hacia arriba para hablar con ellos. O no, a lo mejor miramos hacia cualquier sitio, porque ahora los tenemos en cualquier lugar... y sobre todo dentro.

Sabes que me gusta escribir, y me reconforta cuando no estoy muy bien. Hoy quiero que sepas que me encanta ser la chica optimista de negro y que compartas este papel conmigo.

Vive cuidando lo que tienes*

g r a c i a s m a r t a

1 comentario:

Arturo dijo...

tinc el plaer de saber de qui parles... i tinc el doble plaer de coneixer al seu estimat...m'encanten els particulares.

frase *tenemos que mirar hacia arriba para hablar con ellos. O no, a lo mejor miramos hacia cualquier sitio, porque ahora los tenemos en cualquier lugar... y sobre todo dentro.*
es la mes especial, i la que mes ma trencat per dintre

un petó