martes, 26 de febrero de 2008

siete letras.-

Creía que, llegada cierta edad, era imposible querer a personas si no las conocías desde pequeña. Sin embargo, como muchas veces ocurre, me equivocaba. Hace ya tres años que atrás quedaron los días de colegio; pero no las chicas que durante años compartieron conmigo risas, alegrías, penas y momentos que quedarán por siempre en mi retina. Y después de mucho tiempo aún siguen ahí. Algún que otro escritor de cómic se les ha unido, de lo cual me alegro. Tras los años de colegio, donde las cosas tienden a ser más fáciles porque aún somos pequeños y nos vamos cuando nos empezamos a hacer mayores, llegan tiempos diferentes a los vividos hasta el momento. Y así, casi sin darme cuenta, llegué a la universidad.

Todo iban a ser caras nuevas, tener que conocer gente, apuntar bien y saber con quién me iba a juntar y con quién no. Para seguir con mi rutina, los primeros días me volví a equivocar. Pero un viaje a Argentina, de alguien que ya no merece mi atención, me llevó directamente a ti. Sí sí, a la persona que el primer día pensé jamás me acercaré a ella. ¿Sabes que pienso hoy? Jamás me separaré de ti. Son muchos momentos los que llevamos guardados en nuestra memoria, muchas horas de bar, muchos exámenes. Ha sido un día a día durante dos años y pico que nos ha unido. Superar obstáculos con la ayuda de la otra ha hecho las cosas más sencillas. Me has enseñado muchas cosas.

Pero hay un segundo en esta etapa de mi vida. La universidad, el trabajo... nos vamos haciendo mayores, y eso asusta. Pero en las tardes de sábado he encontrado otro punto de apoyo. Sí sí, una pelirroja. Atrás quedaron los prejuicios que tenía. Hemos empezado una amistad que, por mucho tiempo que pase, creo que sabremos mantener. La misma vida llena de desastres nos ha unido. Y será cierto aquello que dicen de que no hay mal que por bien no venga. Me gustan nuestros martes y jueves, nuestras cenas fugaces, nuestros escaqueos de sábado y nuestros planes para los fines de semana. Me encantan los sábados y tus mensajes.

G r a c i a s. Son las siete letras más sinceras que os escribiré, aunque no demostrarán realmente lo que significáis para mí. Aún no sé escribir bien, pero prometo demostraros que os estoy realmente agradecida. No me déis las gracias por nada, simplemente asegurarme que sabré dónde encontraros.

Disculpen que sea un texto compartido, pero las dos habéis reaccionado de la misma manera, por lo que las dos os merecéis el mismo reconocimiento. Espero que no me lo tengáis en cuenta. Ahora os contaré un secreto; nunca el café y la coca cola se habían llevado tan bien. Nunca una light había congeniado tan bien con una normal. Será imprescindible irnos a cualquier otra parte.

Gracias por aparecer en mi vida*

3 comentarios:

Arturo dijo...

al contrari del que pensaves m'ha agradat ;)


sempre es maco i sobretot honest, donar les gràcies als qui creiem que s'ho mereixen.




Gràcies seguir escrivint!! jeje

karmeta dijo...

Seis son las letras que engloban a una gran persona, tanto de estatura física como de corazón.


No cambies nunca!

karmeta dijo...

Mariah....esa es la persona con sus seis letras.