domingo, 1 de junio de 2008

cartas imposibles.-

Dicen que todas las mujeres tienen un reloj biológico. Yo aún no sé si lo tengo pero he descubierto que tengo un reloj paternal. Cada día avanza en función de ti y, cada día cero, me acuerdo de ti. Tuvo un parón, de unos cuatro años, donde no sabía si podría arreglar el reloj o si no sería necesario porque te tendría a mi lado. Al final, me tuve que conformar con el reloj porque la dama negra te ganó la guerra. Esto también lo he heredado de ti... pierdo más batallas de las que gano aunque en la gran guerra aún domino yo.

Son varias noches las que, antes de poner la llave en la cerradura, cierro los ojos y suplico encontrarte dentro, sentado en el sillón. No te diría buenas noches ni nada, sólo me abalanzaría sobre ti y apoyaría mi cabeza en tu regazo; y lloraría. Echo mucho de menos hablar contigo, poder explicarte todo lo que me ocurre y, sobre todo, oírte decir aquello de de mayor, quiero ser como tú. Siempre conseguías arrancarme una sonrisa con aquella pletórica frase.

Papá, hoy aún no lo había pronunciado, creo que te estoy defraudando. Y, de todo, es lo único que me duele. Noto que me estoy hundiendo, se me han acabado las fuerzas. Ya sabes que lo que más odio es la decepción, y la última ha sido una de las peores. Ingenua como yo sola, pensaba que había encontrado alguien que podría merecer la pena. Y, en realidad, se ha estado riendo de mí. Él y muchísima gente más. Te prometo que no aguanto más. Además, ya te puedes imaginar la situación en casa. Con mamá tenemos nuestras fricciones y Guillermo; suerte de Guillermo.

El otro día me preguntaron si alguna vez había estado triste. Pensé durante dos segundos y mi respuesta fue negativa. No he estado alguna vez triste. Desde hace años, tengo una tristeza perenne, muy ligada a mi persona.

Un día uno, me jodieron para siempre*

3 comentarios:

Lara dijo...

que ni se't passi pel cap pensar que l'estàs decepcionant perquè et puc assegurar que estaria molt orgullós de tu.
ànims:)
t'estimo*

Betty dijo...

Hola María!

Quants dies sense passar, estic posant-me al dia dels teus meravellosos escrits. Aquest m'ha cridat novament l'atenció. Crec que la teva font d'inspiració màxima està en aquest escrit. No deixis mai de pensar-hi.

Però sobretot, sobretot, no et deixis mai dominar per la tristesa. N'estic segura que mai podries defraudar a ningú. I això es desprèn de cada paraula que escrius.

Segueix així, tu pots, no ho dubtis mai!

Una abraçada

Betty dijo...

Hola María!

Quants dies sense passar, estic posant-me al dia dels teus meravellosos escrits. Aquest m'ha cridat novament l'atenció. Crec que la teva font d'inspiració màxima està en aquest escrit. No deixis mai de pensar-hi.

Però sobretot, sobretot, no et deixis mai dominar per la tristesa. N'estic segura que mai podries defraudar a ningú. I això es desprèn de cada paraula que escrius.

Segueix així, tu pots, no ho dubtis mai!

Una abraçada