miércoles, 5 de diciembre de 2007

hasta luego.-

Se ha vuelto contra el mundo. Cansada de avanzar, o intentarlo, ha hecho un alto en el camino. Las fechas, la situación, la gente... todo contribuye a cerrar los ojos y desear desaparecer. Esta mañana lo ha intentado. Se ha postrado delante de la puerta y, antes de salir, ha cerrado los ojos y, tan sólo moviendo las comisuras de la boca, ha deseado perderse en otra dimensión. Me he puesto a su lado y, cuando ha abierto los ojos y se ha encontrado en el mismo lugar, le he cogido la mano y la he acariciado con dulzura. Sin levantar la vista, ha cogido su abrigo y se ha ido.

Hoy había decidido quedarme en casa. Después de ver esa escena, he pensado durante largo rato en ella. Sus ojos hace mucho tiempo que no brillan. Sus labios hace días que no sonríen. Sus pensamientos hace mucho que giran en torno a lo mismo. Su cuerpo lleva demasiados días sin vivir y su mente lleva demasiados días vividos. Un desajuste que la conduce, directamente, a la embriaguez de un recuerdo de algo que existió... no hace mucho.

No sería de cobardes si hoy, cuando llegase a casa, me dijese me voy. Si pudiese, iría con ella. Pero creo que ella no me querría a mí. Necesita respirar otro aire, oler nuevas esencias, conocer nuevos rostros; y olvidar. Sin embargo, estoy convencida de que jamás olvidará. Todo aquello que le ofreció fue más de lo que esperaba y suficiente como para encerrarla en un mundo ya inexistente.

Un pequeño golpe es capaz de devolverme a la realidad. Y es que yo vivo con los pies en el suelo y no como ella que prefiere caminar por las paredes. Pensando que era una ventana, paseo por el piso buscando aquella que esté abierta. Frente al correcto orden que presenta todo, miro las puertas, hasta que una hoja en blanco en el suelo de la entrada distrae mi total atención. La letra, escrita desde el puño más sincero y el sentimiento más franco, se convierte en algo ilegible. No obstante, el contenido ya se da por sabido...

"... si alguien te pregunta por mí, di que no tardaré mucho en volver. Sólo necesito tiempo para que me vuelva a querer. Sólo necesito tiempo para aprender a olvidar..."

Jamás pensaré que ha sido cobarde*

2 comentarios:

Arturo dijo...

no ha sido cobarde...nunca.
saps que odio que m'agradi pero m'encanta...el primer paràgraf es digno de copia jeje pero mai mes.

un petonet (demà possiblement t trucu)

Betty dijo...

Muy emotivo, inigualable! Me ha encantado tu estilo y quiero leer más (acabo de acceder a tu blog)! Justamente acabo de colgar una entrada similar en mi blog... No sé si se trata de algo personal pero parece que la vida sigue llena de tropiezos que debemos salvar a nuestro paso. Conseguirlo sin decaer es nuestro objetivo!

Un saludo!