miércoles, 23 de enero de 2008

sólo es suya.-

Hacía muchas noches que no coincidía con ella. Sé que me esquivaba para no tener que aguantar conversaciones acerca de lo mismo. Para no tener que escuchar consejos que jamás realizaría. Sin embargo, ayer fue diferente. Sabía que acudiría a mí, necesitaba tener a alguien cerca para encontrar un apoyo cuando aquel reloj marcara las 00:00 y empezara un nuevo día, oscuro. Estaba en su habitación y un hilo de música era el único acompañamiento en toda aquella sala. Había dejado la puerta entornada para que los leves sollozos de aquella tristeza perenne llegaran a mis oídos. Cuando me planté delante de la entrada de su guarida, sólo un trivial rayo de luz me invitaba a entrar. Ella, al oírme cerca, ni siquiera se inmutó. No obstante, tampoco esperaba un gesto por su parte.

Me fui acercando poco a poco. Estaba segura de que ella me necesitaba pero siempre cabía la posibilidad de recibir una contestación tajante que me invitaba a irme por donde había venido. Cuando al fin dibujé su silueta, entre luces y sombras, la vi totalmente abatida. No se movió ni me instigó a entrar... pero tampoco a salir. Me senté justo enfrente. Levantó mínimamente la cabeza, lo justo para notarla diferente. Había algo en su cara que no me gustaba. Cuando volvió a reposar su cabeza sobre los brazos apoyados en las rodillas, estudié aquella postura. Muchas noches antes ya la había visto, pero ayer era diferente.

Recostada en la pared, pensaba en aquello que la hacía diferente. Ella seguía inmóvil, era un cuerpo inerte y un espíritu destrozado. Al cabo de un rato, mientras ella seguía repitiendo veintidós para sus adentros pensando que yo no la escuchaba, caí en la cuenta. Había perdido la sonrisa. Durante los últimos días había existido la risa, pero no la sonrisa. Aquella falta demacraba aún más aquel rostro.

"Creo que mi sonrisa está guardada en un cofre bajo llave. Sólo el tiene la llave. O, a lo mejor no. No es que él tenga la llave sino que yo quiero que sólo la tenga él." Mientras su cabeza discurría y sus labios pronunciabans frases inconexas, su cuerpo se dio por vencido y el sueño ganó la batalla.

I need you like a heart needs a beat*

2 comentarios:

Arturo dijo...

soc tonto... quan hem parlat abans no entenia allò que m'has dit del dia 22... no li he donat importancia.
Perdó per no entendret avegades :$.

el primer paràgraf és casi perfecte, mencanta.



tinc ganes de veuret i sobretot de veuret rien!

Betty dijo...

M'ha encantat la subtilesa d'aquest escrit, és perfecte! Genial! Segueix així! I felicitats!