domingo, 6 de julio de 2008

lo indomable.-

Ayer escuché una de aquellas reflexiones que llegan a los más hondo de cada ser, que hacen pensar en todo lo que cada uno de nosotros ha vivido y que son las encargadas de mostrar nuestros más recónditos recuerdos que ahogamos con otros muchos encima para que no salgan a la luz. Lo peor de todo es que adorarías que tú fueras el autor de dichas reflexiones. Has sentido lo mismo que explican, has vivido algunas cosas de las que relatan, pero la capacidad de escribir aún está a años luz para que sea lo suficientemente buena como para que permanezca en la memoria de muchos. Tengo grandes citas, de no tan grandes autores, y fragmentos de grandes autores que morirán conmigo. Pero, desde hace poco, también tengo presente escenas cinematográifcas con grandes diálogos.

Encendí la televisión con el único deseo de dar vida a un comedor muerto. Las primeras palabras pasaron inadvertidas, pero la escena tentía el suficiente carisma como para detener todo lo que estaba haciendo y dedicarle unos breves instantes. Un Robin Williams con barba de naúfrago junto a un Matt Damon indomable en un banco de un parque y una leve referencia a una película protagonizada por ambos, fue suficiente como para seguir la evolución del filme. Y entonces empezaron a brotar unas gratas palabras, el principio de algo que aún tenía un mejor final.
-Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día, sobre mi pintura. Me pasé casi toda la noche pensando, y se me ocurrió una idea, luego caí en un sueño plácido y no he vuelto a penar en ti.¿Sabes qué se me ocurrió?
-No
-Que eres un crío y que en realidad no tienes ni idea de lo que hablas...
-Vaya gracias

Justo depués, la confrontación de los mismo hechos pero unos vividos y otros leídos. Una gran diferencia. Miguel Ángel desde un libro o desde el interior de la mismísima capilla Sixtina. El amor desde un quehacer de una noche o desde la dedicación por y para siempre. Una guerra desde la trinchera o desde los versos de Shakespeare. Y luego, el amor. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios a puesto un ángel en la tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno, ni qué se siente al ser su ángel y darle tu amor y darlo para siempre y pasar por todo, por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante 2 meses cogiendo su mano porque los médicos vieron en tus ojos el que término horario de visitas no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo.

Ahora tendría que detenerme y dejar de escribir para que en vuestras mentes permanezcan las palabras anteriores, la composición perfecta de una declaración de amor póstuma. Pero ante tal belleza escrita no puedo reprimir mi ansia. Ves plasmado en un papel aquello que durante horas y horas has intentado explicar, pero que la capacidad no te permite. Es la combinación perfecta de aquello que te desgarra el alma pero que, al mismo tiempo, te alimenta. No sabes lo que significa perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. La simpleza del estilo y la veracidad de cada una de las palabras utilizadas son el resultado de un fragmento de aquellos perennes en la mente de cualquiera que sí haya amado a alguien más que a si mismo.

El indomable Will Hunting ha sido la fuente de inspiración para escribir, para darme cuenta de todo lo que aún me queda por aprender, o del don que me gustaría poseer pero al que tan sólo algunos privilegiados pueden acceder. Y, por supuesto, para darme cuenta de que tú y yo supimos amar a alguien mucho más que a nosotros mismos. No amor en calidad de pareja, pero sí en calidad de papá e hija. Por eso, sí que sé qué es perder alguien y, por eso, no hay día que no te eche de menos.

Dulces sueños papá*

1 comentario:

Arturo dijo...

alguns dies m'aixeco i no tinc cap text teu per llegir, i avui en tenia 2... nose amb quin quedar-me. Aquest m'agrada molt perquè el cine es una debilitat, i crec que això és un dels millors diàlegs que s'han escrit, però l'altre m'agrada sobretot pel que significa... jo confio en tu, i sobretot en la teva independència.





**"¿Eres huérfano, no es cierto? ¿Piensas que sabría algo acerca de lo dura que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres, porque he leído a Oliver Twist? ¿Eso te representa? Personalmente, me importa una mierda, porque…¿Sabes qué? No puedo aprender nada de ti... No lo puedo leer en los libros. A menos que quieras hablar de ti, y de quién eres.

Y cuando lo hagas estaré fascinado. Estaré en el juego. Pero no quieres hacer eso, ¿no es así? Estás aterrado de lo que podrías decir…

Tú mueves, jefe.**"