jueves, 21 de agosto de 2008

vía libre.-

Se despide. No sé si por y para siempre, pero sí hasta dentro de mucho, hasta que algo vuelva a recuperar el sentido perdido. Un sentido que se ha convertido en nefasto, en un lastre imposible de vencer, en una necesidad de desafiar. Quiso desafiar la gravedad y enseñarle que podía levantarse de todas las caídas, pero para ella la gravedad es mucho más. No es una fuerza inferior, para ella la gravedad es la fuerza de la superioridad ajena que reposa sobre sus espaldas. Se hunde, si no es que se ha hundido ya. Un último golpe. Una última desilusión. Todo lo necesario... perdido. Su cabeza se ha convertido en un campo de minas; cualquier pensamiento acaba en una explosión dañina, un recuerdo que muere y un vacío que cada vez se hace más grande. Un kalashnikov ha sido el encargado de disparar y aniquilar cualquier situación vivida. Un duro lavado de cerebro, pero necesario para su alrededor. Está en sus manos y, pese a no querer, lo escoge. Adiós a cualquier resquicio de aquella historia, de la mejor. A ella no le dañaba la situación, pero todo ha cambiado, y alguien tiene que partir. Pensó que la incompatibilidad no existía, pero estaba equivocada. El último desgarro.

Nunca supo cuando empezó, pero se dio cuenta de cuándo era necesario y, sobre todo, de cuándo era imprescindible. Durante mucho tiempo fue un perfecto desconocido que estaba ahí, pero al que nunca llegaba. Sin saberlo, ese día llegó y, a partir de entonces, se convirtió en necesario. Y luego dio paso a ser imprescindible. Hasta hoy. Ya no puede, ni debe, ser imprescindible para ella. Una vez se sobrepasó el límite, y fue entonces cuando todo adoptó la perfección. Pero la perfección, además de poco probable, cuando se consigue es efímera. Y ahora se da cuenta de que se está perdiendo. Pero lo acepta, mientras dibuja una leve sonrisa, sabiendo que esto es la perfección para otros. Al principio pensó que sería tan sólo un hasta pronto, pero la observo y retengo sus expresiones tristes; esto está más cerca de un adiós, pero con un posible reencuentro.

Ya no quiere escribir ni dibujar. Le da lo mismo sonreír que mostrarse arisca. Poco importa lo propio y lo ajeno. Sólo quiere viajar e irse. Volar lejos. Formar parte de otro lugar y, desde la distancia y con distancia, recordar aquel hér0e que un alguien inventó un día. Pero el dibujante se equivocó. El único poder de aquel héroe era, ha sido y será la vulnerabilidad. Un interior destrozado conlleva la recaída inminente y supone una solidez imposible. Cuelga la capa y olvida el traje. Ha regresado y, con ella, las noche sin dormir. Esta mañana, entre sueños sin cumplir y pesadillas cumplidas, el sol no ha salido. Un amanecer sombrío.

No hi haurà més postes de sol*

2 comentarios:

Anónimo dijo...

.......un beso triste desde una de las islas mas maravillorsas, hoy, con el mar de fondo , de nuevo, te leo.....

Admiradora secreta

Arturo dijo...

... si l'he entés bé, que espero que no, tot i el que diu, espero que les paraules ja no tinguin el mateix valor que tenien quan el vas escriure.

No hiha MIG, ni possible desbandada de s0ls*, ni tan sols un mínim allunyament, hi ha el que hi havia i el que hi haurà per moltissim temps:perfecci0*. Pots marxar a l'Africa, i a Madrid, i fins i tot nomes 8 dies a Menorca, que mes de un dia ja trobo a faltar el m0ny0s* amb aliens...

dicho esto...
tinc ganes de veure't

mil petons i dosmil abraçades t0nteta*