lunes, 31 de diciembre de 2007
hasta luego.-
sábado, 29 de diciembre de 2007
tu perfección.-
A ti, que existes en mí más de lo que deberías, te doy la bienvenida a tu más perfecta historia, de la que no soy ni protagonista ni tengo un papel. Porque para que una historia sea perfecta tiene que ser s ó l o de dos.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
deplorable.-
domingo, 23 de diciembre de 2007
mi disculpa.-
Cuando pongas en duda muchas cosas, limítate a no pensar. Con la mente en blanco, empieza a mirar nuestras fotos, nuestra foto, a recordar nuestras lágrimas, nuestros encuentros, nuestras charlas, nuestros mejores momentos... Cuando veas que existe una larga lista con el pronombre nuestro delante de tantísimos sustantivos, entonces es cuando puedes pensar. Piensa que eres alguien a quién quiero demasiado.
Has podido comprobar que no soy perfecta, y mucho menos digna de admiración. Me equivoco a menudo. Hago las cosas mal y me pierdo en el camino de arreglar todo lo que estropeo. Sin embargo, tengo la virtud, en tu caso; con otros es mi mayor defecto; de no olvidar. No olvido nuestra primera conversación, nuestro primer encuentro, nuestra primera instantánea, nuestro primer viaje... Y no te olvido. Aunque no me creas, no te olvido.
Mira la fotografía y sigue el contorno de las sombras. Gracias a la luz puedes ver de quién se trata.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
j o u r n i s*
lunes, 17 de diciembre de 2007
t'estimo.-
And suddenly I become a part of your past*
domingo, 16 de diciembre de 2007
l'enyorança d'un mot.-
martes, 11 de diciembre de 2007
otro atardecer.-

Poco a poco se fue despertando frente a mí un continente dormido. Le canté nanas para que el despertar fuera dulce y no se enojara conmigo. Le susurré al oído que quería descubrir lo que nadie conocía. Le prometí cuidarlo, y él hizo lo mismo. Era un regalo que quería destapar despacio, sin romper el papel, ni siquiera arrugarlo. Me mostró su corazón, el retiro más preciado. Selva vírgen crecía bajo mis pies descalzos, pues no quería herir aquel dominio.
El día se iba superando y él cumplía su promesa de descubrirme sus mejores guaridas. Fue justo poco antes de caer la noche cuando el continente se personificó y apareció, de la nada, Paisinho. Fue junto a él cuando observé la joya mejor guardada del continente negro. A la izquierda, el N'pongi nos refugiaba de los vientos que empezaban a soplar. A la derecha, la aldea empezaba a caer en un sueño profundo para dar paso al más bello atardecer. El sol tiñó de naranja la línea que resaltaba la silueta de la selva. Ni siquiera las nubes se atrevían a tapar tal regalo.
Observando el que iba a ser uno de los mejores momentos, me senté en el suelo y coqueteé con la tierra en la que reposaba. Paisinho, con conducta imitativa y cansado del suelo de siempre, se sentó en mi regazo. Juntos vimos mi primer atardecer africano. Desde aquel día decidí permanecer todos los días en el mismo lugar para volver a ver algo realmente precioso.
lunes, 10 de diciembre de 2007
cuando.-
sábado, 8 de diciembre de 2007
your mim.-
Ahora eres un escritor perfecto de cómics con héroes inventados o sacados de cuentos donde los villanos, cada vez, lo son un poquito menos. Eres un cinéfilo experto en películas protagonizadas por Denzel Washington o princesas encantadas. Eres, como todos, un añorado de aquello que un nuevo continente ha albergado durante cinco meses. Eres poseedor de una presencia abrumadora con un porque yo lo valgo de pies a cabeza.
Por todo esto, mi pequeño regalo*